新闻

墨西哥专家质疑米尔帕斯大坝(Presa Milpillas)技术可行性

Zacatecas. La construcción de la presa Milpillas, en el municipio zacatecano de Jiménez del Teúl –demarcación limítrofe con el estado de Durango-, es una obra incluida por el gobierno federal entre los “16 proyectos prioritarios del Plan Nacional Hídrico 2024-2030”, pero durante una década, este proyecto ejecutivo, que ha sido modificado varias, “carece de factibilidad técnica”.

Advirtieron lo anterior en entrevista con este diario los investigadores universitarios Darcy Tetreault y Elvira Ivonne Muñoz Morales, autores del libro “Hidroextractivismo en la región centro de Zacatecas, la presa Milpillas y las alternativas”, editado por la Universidad Autónoma de Zacatecas y de distribución digital gratuita, texto en el que se exponen múltiples pruebas y cálculos que, con rigor científico, se demuestra que esta obra de infraestructura -que constaría más de 8 mil millones de pesos-, sería insuficiente para solventar el reto gubernamental, de superar la crisis hídrica de la zona metropolitana de las ciudades de Fresnillo, Zacatecas y Guadalupe.

Para el canadiense Darcy Tetreault y la mexicana Ivonne Muñoz, científicos sociales adscritos a la Unidad Académica de Estudios del Desarrollo de la UAZ, “la lógica que sustenta el proyecto -de la presa Milpillas-, responde más bien a dinámicas político-económicas orientadas a profundizar la mercantilización del agua para el consumo humano… se trata de otra forma de hidroextractivismo y de despojo de los bienes comunes que sostienen a las comunidades campesinas directamente afectadas”.

El proyecto hídrico, fue concebido y anunciado por primera ocasión en el año 2015 por el entonces gobernador Miguel Alejandro Alonso Reyes y el presidente Enrique Peña Nieto, aunque ahora lo impulsan el gobernador David Monreal Ávila con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, pero, asegura Ivonne Muñoz “carece de factibilidad técnica para superar dicha crisis”.

De hecho, coincide al respecto Darcy Tetreault, el proyecto de la presa Milpillas, es una forma más de “hidroextractivismo –recalca-, y de despojo de los bienes comunes que sostienen a las comunidades campesinas directamente afectadas”, que viven en toda la zona del embalse, y del acueducto que incluye para el trasvase de agua, de una de las regiones rurales más pobres de Zacatecas, según las más recientes mediciones que hizo el Coneval, a la zona donde se ubican las tres ciudades más pobladas del estado.

De acuerdo con el más reciente estudio de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), la la presa Milpillas, se edificará cinco kilómetros río arriba de la cabecera municipal de Jiménez del Teúl, en tierras ejidales. La cortina tendrá una altura de 88.85 metros y una longitud de 307 metros, con capacidad para retener 69 millones de metros cúbicos de agua, en un embalse que tendrá 284 hectáreas de superficie, lo que implicará la inundación de tierras ejidales de las comunidades de Atotonilco, El Potrero y La Lagunita.

Aparte, se proyecta la construcción de un acueducto de 42 pulgadas de diámetro y, por el desnivel positivo que hay desde la presa hasta la ciudad de Zacatecas, se requieren por lo menos tres plantas de bombeo –algunos expertos en ingeniería hidráulica calculan que deben ser cinco plantas de rebombeo-, con el fin de transportar el agua a lo largo de 166 kilómetros, hasta el corredor de las ciudades de Fresnillo y la zona conurbada de Zacatecas y Guadalupe.

En este contexto, plantea Darcy Tetreault, “el proyecto prevé desviar mil 300 litros de agua por segundo, equivalente a 41 millones de metros cúbicos al año, desde uno de los municipios con mayor incidencia de pobreza en Zacatecas hacia la región centro, la más poblada y relativamente próspera del estado”

Pero todo el proyecto ejecutivo, varias veces modificado por los gobiernos federal y estatal, tiene muchas contradicciones, expone la investigadora Ivonne Muñoz, pues de acuerdo con otros investigadores citados por los autores en su libro, encontraron, en la página 96 del “Estudio de Factibilidad”, que el embalse “cubrirá una superficie de 577.6 hectáreas, mientras que en la página 260 se indica que será de 259.8 hectáreas”. Sin embargo, otra diferencia superior, incluida en el resolutivo del MIA, “que supuestamente es el documento más definitivo, establece que ocupará 284.4 hectáreas”. Tres cifras muy diferentes, sobre las dimensiones del embalse, en el proyecto ejecutivo.

En su libro, los autores también resaltan –entre las múltiples contradicciones y carencia de información del proyecto de la presa Milpillas-, que “aunque se menciona la necesidad de edificar tres plantas de bombeo para elevar el agua una distancia neta de 318 metros (diferencia de altura entre el sitio del embalse y la ciudad de Zacatecas, sitios distantes entre sí 166 kilómetros), el gobierno en su proyecto ejecutivo “no incluye su costo en dicho cálculo”.

“Tampoco contempla el costo de construir una planta potabilizadora, a pesar de que ésta se menciona en varias secciones del documento. La energía requerida para bombear el agua a más de trescientos metros en vertical, a una tasa de mil 300 litros por segundo, debe ser enorme; sin embargo, en ninguna parte del MIA, se hace este cálculo”.